martes, 18 de agosto de 2015

TEMA :«TODO LO QUE EL HOMBRE TIENE DARÁ POR SU VIDA»

MENSAJE A LA CONCIENCIA
El padre alzó en sus brazos a su pequeña hijita de ocho días de nacida. Apenas abría los ojitos a un mundo hostil, áspero y ajeno. El hombre tomó a la pequeña, la envolvió en pañales y, mientras la madre lloraba, salió a la calle con la criatura.
Con su hija en brazos, Tajuddin Ali, de Dacca, Bangladesh, se fue al mercado, y allí realizó el trueque. Cambió a su hijita por un saco de arroz. «Cualquier cosa haría —dijo Tajuddin— antes de morirme de hambre.»
Si hay algo cruel en este mundo, es el hambre. El hambre es un mal universal. Lo cierto es que en este planeta hay más gente con hambre que ahíta de comida. Y cuando el hambre acosa, y un hombre ve a su mujer y a sus hijos morir por falta de comida, hace cualquier cosa por conseguirla.
El hombre de Bangladesh, con toda su familia, había soportado el hambre ya seis años, tantos como los que tenía de casado. Ante la mordedura terrible, no encontró más solución que cambiar a la última de sus hijitas por un saco de arroz, comida para seis días a lo sumo.
En el libro bíblico de Job se registran unas palabras pronunciadas por Satanás que, aunque proceden del padre de la mentira, son verdaderas: «Con tal de salvar la vida, el hombre da todo lo que tiene» (Job 2:4). Y Fedor Dostoievski, el gran escritor ruso, dice que el hombre puede ser reducido a la más absoluta miseria, y así y todo se aferrará a la vida.
El hecho de que existan en el mundo personas que esta noche se acostarán con hambre debiera darnos vergüenza. Todos somos miembros de una misma familia, y el que no siente el dolor del hambriento debe preguntarse si merece él mismo la vida que tiene. ¿Estamos nosotros involucrados en alguna entidad benéfica?
¿Y qué del hambre espiritual? Una persona puede poseer todos los bienes de esta tierra, sin faltarle nada de los menesteres de la vida, y sin embargo estar muriéndose espiritualmente. Para esa persona en particular, Jesucristo es el Pan de vida.
Cristo quiere llenar ese vacío del alma. Él quiere ser nuestro apoyo. Él quiere darnos su paz. Él quiere traernos esperanza viva. Permitámosle entrar en nuestro corazón. Cuando Cristo se hace dueño de nuestra vida, una profunda satisfacción espiritual llena nuestro ser. Aceptemos su amor. Él nos ofrece, gratuitamente, la vida eterna.

TEMA: EL LOCO CAMINO DE UN HOMBRE QUE NO TIENE A DIOS



TEMA: EL LOCO CAMINO DE UN HOMBRE QUE NO TIENE A DIOS

TEXTO BÍBLICO:

Proverbios 14:12 Reina-Valera 1960 (RVR1960)
12 Hay camino que al hombre le parece derecho; Pero su fin es camino de muerte.
Proverbios 14:12 Nueva Versión Internacional (NVI)
12 Hay caminos que al hombre le parecen rectos, pero que acaban por ser caminos de muerte.
Proverbios 14:12 Traducción en lenguaje actual (TLA)
12 Hay cosas que hacemos que nos parecen correctas, pero que al fin de cuentas nos llevan a la tumba.

INTRODUCCIÓN:

Se define camino como una Serie de acciones o decisiones que alguien realiza en corto, mediano o a lo largo del tiempo.
“Hay cosas que el hombre hace que le parecen, correctas”, y es de esto que en realidad quiero hablarles, muchas personas han tomado decisiones que a la final han traído resultados trágicos en sus vidas por la razón de desobedecer a Dios, ellos consideran su camino derecho.
Consideraremos algunas acciones que desfavorecen al hombre que camina sin Dios.
Caminar sin DIOS, trae consecuencias catastróficas en la vida de aquel que a decidido darle la espalda. Y que ahora camina en el loco camino que lo conduce cada día más al deterioro y al final a la muerte.

I. Consecuencias del hombre que ha decidido su propio camino.

La palabra cosas mencionadas en Proverbios 4.12 “Hay cosas que hacemos” se define como: Disponer, llevar a cabo Transformar, convertir:

A. El hombre que ha elegido su propio camino se a dispuesto a hacer cosas que desagradan a Dios.

Les presento Bíblicamente una lista de las cosas que aborrece DIOS del hombre

Seis cosas aborrece Jehová, Y aun siete abomina su alma: (Pro. 6:16)

1) Los ojos altivos.

2) La lengua mentirosa.

2) Las manos derramadoras de sangre inocente.

3) El corazón que maquina pensamientos inicuos, (Pro. 6:17-18a)

La quinta cosa es mencionada en la parte segunda del versículo 18, donde dice:

5) Los pies presurosos para correr al mal, (Pro. 6:18b)

Luego la sexta y la séptima, las encontramos en el versículo 19:

6) El testigo falso que habla mentiras.

7) Y el que siembra discordia entre hermanos. (Pro. 6:19)

Esto es mencionar solo algunas, por eso sería interesante que el hombre se vuelva a DIOS.

B. Dios advierte al hombre sobre la idolatría.

Una de las cosas que el hombre, no ha querido considerar y que lo llevan por el camino loco es la adoración que hacen a otros dioses.
A continuación les presento algunos textos bíblicos de la biblia Reina Valera 1960.
Éxodo 20:4,5
4 No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. 5a. No te inclinarás a ellas, ni las honrarás.

C. El hombre a través del pasar del tiempo cada día se desenfrena más en el pecado.

Y evidentemente Dios hace culpable al hombre, por su pecado dice la palabra del Señor:
en Rom. 1:21 Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido. Ellos actuaron bajo sus criterios personales y en vez de buscar a Dios le dieron la espalda envanecida 1:22 Profesando ser sabios, se hicieron necios, se hicieron sabios en su propia opinión, y así se desviaron de la verdad y tomaron otro camino el cual los llevo a hacer cosas perversas. 23 y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles. 24 Por lo cual también Dios los entregó a la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos, 25 ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos. Amén. 26 Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza, 27 y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío. 28 Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen; 29 estando atestados de toda injusticia, fornicación, perversidad, avaricia, maldad; llenos de envidia, homicidios, contiendas, engaños y malignidades 30 murmuradores, detractores, aborrecedores de Dios, injuriosos, soberbios, altivos, inventores de males, desobedientes a los padres,31 necios, desleales, sin afecto natural, implacables, sin misericordia; 32 quienes habiendo entendido el juicio de Dios, que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, sino que también se complacen con los que las practican.
El hombre no quiere buscar a Dios porque a hecho su propia elección, no quiere reconocer que su camino es de muerte y de perdición eterna.

Hay camino que al hombre le parece derecho

En la actualidad ¿qué camino estas siguiendo?

– El de mentira y la soberbia
– El del engaño y la mentira
– El de las manos que se apresuran a derramar sangre
– El de maquinar pensamientos inicuos
– El de los pies que se apresuran para hacer el mal
– El de las mentiras y calumnias
– El de la discordia

CONCLUSIÓN

 que has tomado el camino de la perdición debes saber que tienes que hacer un cambio en tu vida, ese loco camino que has tomado te sumerge cada día al abismo y a las tinieblas la Biblia dice en Juan 14:6Reina-Valera 1960 (RVR1960) 6 Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.
Tienes que retractarte dice que a lo vil y menospreciado del mundo escogió Dios para avergonzar a los sabios vuélvete de ese camino ancho que lleva a la perdición y entra por el camino angosto, solamente los valientes arrebataran el reino de los cielos.

lunes, 13 de julio de 2015

TEMA:Como vivir una vida entregada al Señor


Como vivir una vida entregada al Señor




Como vivir una vida entregada al Señor

¿Por qué es que algunas personas nunca parecen creer en el Señor? ¿Por qué es que van de una calamidad a la siguiente, y nunca pueden salir de simplemente Sobrevivir? ¿Por qué es que muy pocas veces, si acaso alguna vez, experimentan el gozo del Señor? ¿Un rayo de esperanza espiritual? ¿Una relación más profunda con Dios? ¿La liberación para vivir en la esfera de sus dones? ¿Por qué no pueden avanzar para alcanzar sus propósitos y el destino que Dios tiene para ellos?
Yo creo que la respuesta radical a la palabra “entrega”. No le han entregado todo por completo a Dios. En realidad no han hecho que Jesús sea el Señor de sus vidas.
Entregar todo significa estar dispuestas a decir: “Señor hare lo que quieras que haga. Digo si a cualquier cosa que me pidas, aun si significa morir a mi misma y a mis deseos. Voy a abandonar las cosas de la carne que quiero para poder tener más de ti en mi vida. Iré a la iglesia cuando siento ganas de quedarme en casa. Ayunare cuando siento deseos de comer. Orare cuando preferiría ir a acostarme. Leeré tu palabra cuando preferiría ver televisión. Daré cuando sienta ganas de gastar el dinero en mi misma. Como mi primera reacción, y no como mi último recurso. Entrare en la alabanza y la adoración. Hare todo lo que tú me pides para agradarte y para poder avanzar hacia todo lo que tú tienes para mí. Esta actitud de entrega significa. Poner a Dios primero y someterse a su Señorío. Y así toda la diferencia en nuestra vida.
Jesús es señor lo declaremos o no. Eso es porque Dios lo exalto hasta lo sumo y le otorgó el nombre que es sobre todo nombre, para que ante el nombre de Jesús se doble toda rodilla en el cielo y en la tierra, y toda lengua confiese que Jesucristo es el señor, para gloria de Dios padre. (Filipenses 2. 9-11). Pero Jesús no es solo señor de él universo, el también es señor de nuestras vidas individuales. El hecho de que reconozcamos eso determinara el éxito y calidad de nuestra vida.
¿Recuerda usted mirar películas antiguas de vaqueros? En ellas el joven bueno (que usaba una camisa blanca) prende al malo (que usaba una camisa negra), le apunta con su revólver y le dice en tono amenazador: “Manos arriba”.
El hombre malo deja caer todo lo que tiene, levanta los brazos y dice: “Me entrego”.
Bueno esa es la clase de entrega que quiere Dios, solo que usted no es la persona mala y Dios no la está apuntando con un arma. El está señalando con su dedo asía usted, pero no de una manera acusadora o que causa vergüenza. El está señalando con amor, de la forma en que lo haría si la ha escogido para que forme parte de su equipo. Él le ésta diciendo: “quiero que me sigas. Entrégate a mí para que pueda darte todo lo que tengo para ti”.
Si soltamos todas las cosas y dijéramos “Me entrego. Señor a ti. Toma todo y haré lo que tú me digas que haga”. Nuestras vidas serian mejor en todo sentido.
Una vida entregada, gobernada completamente por Dios, es una vida que puede ser usada poderosamente para los propósitos de su reino. Dios no quiere solo una parte de usted. Dios quiere todo. Ore para que le pueda dar a Dios lo que él que el quiere

lunes, 1 de junio de 2015

TEMA:¿Cómo se relacionan las personas manipuladoras?

Sin darnos cuenta, podemos estar inmersos en relaciones con personas manipuladoras que cambian nuestro modo de pensar o de actuar, por su propio bien.
Existen diferentes “categorías” dentro de los manipuladores, según el control que ejerza ese individuo sobre nosotros. Si esa presión es muy grave, los expertos la denominan: “perversidad narcicista” y de ello hablaremos en este artículo.
Seguro has visto varias películas, has leído libros o escuchado historias sobre personas que manipulan a sus parejas, a sus hijos, a sus amigos, etc. Este tipo de personalidad existe en todas las familias y no siempre estamos al tanto de la situación. Es más, hasta podemos ser víctimas de personas manipuladoras ahora mismo y no saberlo.
Los perversos narcicistas, como llaman algunos psicólogos a este perfil, son aquellos que constantemente están diciendo al otro qué tiene que hacer, de una manera sutil (o no), pero con una efectividad que realmente asusta, a la vez que coartan su libertad.
Estas personas, a su vez, pueden tener otro tipo de comportamientos negativos, como por ejemplo, excesos emocionales de todo tipo, conductas agresivas y amenazantes, continuas faltas de respeto y desprecios.
Cuando se habla de un individuo perverso, lo es las 24 horas del día, sin distinción. La relación con su víctima se ha determinado de esa manera y no hay nada que pueda cambiarla, a menos que el que está sufriendo la manipulación empiece a querer modificar la situación.
Sobre todo en las relaciones de pareja con una persona manipuladora, puede pasar mucho tiempo hasta que la víctima se da cuenta de lo que ocurre. Ésta no desea escuchar lo que le dicen sus seres queridos, cree que todo el mundo está equivocado, que la otra persona lo hace porque la quiere, que puede tomar sus propias decisiones, que no le tiene miedo, etc.
En algún momento, aún no está claro por qué, la persona que sufre las garras delmanipulador se despierta de ese adormecimiento.
Imagina por un instante lo que realiza la araña con su presa: la envuelve en su tela, hasta que finalmente se alimenta de ella. Algo similar ocurre con los manipuladores y la energía positiva de su “presa”.
Más allá de decir que la víctima de un manipulador tiene carencias o problemas, debemos indicar que el perverso narcicista es quién necesita ayuda también.
Si bien en las relaciones todos nos complementamos, el que tiene más para perder es el manipulador, no el manipulado. Esto es así, ya que está “consumiendo” algo que la víctima tiene, como puede ser capacidad intelectual, bondad, carisma, solidaridad, autoestima, amistades, trabajo, salud, etc.
Siempre hablamos de las características de las personas manipuladoras y de cómo darnos cuenta si alguien nos está controlando, pero nunca ponemos en tela de juiciopor qué esa persona reacciona de esta manera, qué es lo que está necesitando y de qué forma pide ayuda. No estamos con esto diciendo que no sea responsable o culpable de sus actos, sin embargo, habría que analizar qué traumas o problemas del pasado lo han llevado a actuar de esa manera o cuáles son sus necesidades más profundas.
Cuando un perverso narcicista se encuentra con alguien fácil de gobernar, es donde puede poner en práctica o depositar todos sus traumas. Sin ánimos de ofender a nadie, un manipulador actúa cuando la víctima lo permite. No siempre esto ocurre a propósito por parte del manipulado y hasta hay casos en los que el victimario tampoco se da cuenta.
El perverso envidia aquello que el otro tiene, por ello utiliza sus herramientas para tomárselo. La víctima no puede ver las maniobras usadas en su contra, está ciega de tan enamorada, no toma las acciones del otro como algo negativo, etc.
Pero esto puede influir en su mente y en sus emociones, lo mismo que ocurre con una gota que cae sobre una piedra, tras miles de años la termina desgastando.
Cuando un manipulador se encuentra con una persona segura de si misma, que sabe lo que le gusta, tiene sus propias opiniones sobre ciertas cosas y hasta le ha ocurrido algo malo con un perverso narcisista antes, cuenta con más armas a su disposición para no permitir que las telas de la araña lo envuelva.
Pero atención, que nadie está 100% inmune de este tipo de personalidades, ya que algunos saben a la perfección como hacer un “trabajo fino” y casi imperceptible, hasta que el otro se convierte en una marioneta.
Ten mucho cuidado con las personas con las que te relacionas. No es cuestión de sentirte amenazado o perseguido todo el tiempo, pero si de caminar por senderos seguros.
No dudes tampoco en hacer un trabajo de introspección para determinar, de manera objetiva, si puedes llegar a tener una personalidad que se puede manipular fácilmente.

TEMA: EL CHANTAJE EMOCIONAL

¿Qué es chantaje emocional?, si alguien te hace sentir culpable para sacar provecho de ello, si alguien te amenaza si no haces lo que te sugiere, si alguien te castiga o te ignora si no haces lo que te pide. En este bloque te contamos más del chantaje emocional. 

El chantaje emocional es una técnica de manipulación psicológica que usa una persona o personas para lograr conseguir algo que desea.

Imagina que alguien te pide que hagas algo, tú puedes decir "si" o "no" o "lo pensaré". El chantajista emocional no espera que la persona decida hacer algo por propia voluntad. Si no haces lo que el o ella quiere el chantajista emocional no lo acepta. Entonces se valdrá de estrategias para lograr que esa persona actúe como él o ella desea.

El chantaje emocional puede ser de forma directa o indirecta. Se da en una esfera de relaciones cercanas, sea en el trabajo, la familia, pareja, amigos. Muchas veces los chantajistas emocionales abusan del cariño que se les tiene, en base a ese cariño tratan de lograr salirse con la suya.

Frases como estas a menudo pueden usarlas los chantajistas emocionales

¿Cómo puedes hacerme esto a mí?
No puedo hacerlo sin ti
¿Cómo puedes ser tan egoísta, no piensas más que en ti?
Vas a lograr que me enferme
Con lo que yo te quiero y me tratas así...
Si me quisieras harías lo que te pido
Si no haces esto demuestras ser mala persona
Te vas a arrepentir
No sirves para nada
¿Por qué actúas así?
¿Por qué quieres hacerme daño?

¿Que usan los chantajistas emocionales?

Para lograr sus propósitos los chantajistas hacen gala de distintas estrategias. Desde pequeños aprendemos técnicas de chantaje emocional útiles. Un niño que llora hasta que no le dan lo que quiere usa una técnica de chantaje emocional. En personas adultas el chantaje emocional toca resortes que pueden hacer sentir molesta a una persona.

Chantaje emocional usando la culpabilidad
Chantaje emocional usando el miedo
Chantaje emocional usando el cariño (si me quisieras harías...)
Chantaje emocional usando el "deber" (es tu deber hacer esto...o aquello)
Chantaje emocional usando el dinero (comprar cosas para luego pedirte otras, a las que no te puedes negar. Negar dinero sino haces determinadas cosas, usar el dinero como medio)

Algunas técnicas que usan los chantajistas emocionales 

La comparación negativa 


El chantajista trata de debilitar a la persona, si una persona está insegura es más fácil de manipular. Usar la comparación negativa es una forma de menoscabar a las personas. Se usa una persona conocida a la que se le atribuye todas las cualidades contra el que somos comparados y siempre salimos perdiendo.

Por ejemplo comparar a un hermano con otro hermano o con el hijo de otra persona.

Comparar a la pareja con otra mujer conocida. Comparar a un trabajador con otro trabajador.

Etiquetar

El chantajista emocional distorsiona las relaciones a su favor. Ellos son los buenos, inteligentes y solícitos y quienes no hacen lo que ellos quieren son egoístas y desconsiderados. Cualquier atisbo de resistencia es una evidencia de nuestro egoísmo.

Así un chantajista emocional puede etiquetar de "egoísta", "estúpido", "brusco", "sin sentimientos", "cobarde" a otra persona por el mero hecho de no hacer lo que el o ella quieren.

Cuanto más te resistas al chantaje más "egoísta, o sin sentimientos serás". El chantajista emocional no se para a pensar por un momento quien es el verdadero egoísta en esta historia, desplaza cualquier acto negativo a la otra persona.

Decirte que estás loco o enfermo

Algunos chantajistas emocionales usan esta técnica. Si nos resistimos a sus deseos es que estamos locos o enfermos. Son capaces de hacer creer a alguien que no está en su sano juicio solo por lograr la persona se sienta insegura y entonces haga lo que quieren que haga.

Imagina que si estás triste o pasando un mal momento alguien se dedica a observar tus acciones y decirte estás loco o loca. Es algo que puede tener consecuencias negativas en la seguridad y autoestima de la persona.

Conseguir aliados

El chantajista emocional es astuto, si solo no logra convencer buscará aliados. Ya se sabe la unión hace la fuerza. Pueden ser familiares, hijos, amigos, o compañeros, el chantajista será capaz de presentar las cosas de tal forma que logre apoyo, y usará la fuerza del grupo para tratar de convencer.
El chantaje emocional es una forma de control que recurre a la culpa, la obligación o el miedo para conseguir que otra persona actúe de acuerdo a unos intereses que van en favor de quién hace el chantaje. Una manera de manipular la voluntad ajena que se basa en provocar sentimientos negativos de los que la persona chantajeada no parece poder salir salvo que haga aquello que quiere el "chantajeador".
Todos nos hemos visto involucrados alguna vez en una sitiación parecida, ya sea como víctimas o como verdugos. Pero, ¿por qué manipulamos o dejamos que nos manipulen?
El chantaje emocional está infiltrado en nuestras relaciones por lo que, en ocasiones, es complicado determinar cuándo somos chantajeados o cuando ejercemos de chantajistas. Suele hacerse de manera inconsciente y esto hace más difícil detectar la manipulación. Frases como “tú sabrás lo que haces”; “allá tú con tu decisión”; “si me quisieras no harías eso”; son un ejemplo de cómo mensajes que, a priori, parecen inofensivos pueden llevar una carga de intencionalidad para meter miedo a la otra persona, si no cumple con los deseos del chantajista.
Generalmente asociamos la manipulación con personas maquiavélicas, retorcidas y egoístas. Pero en la práctica, todos recurrimos alguna vez algún tipo de chantaje emocional. Uno ejerce el papel de manipulador siempre y cuando se intenta controlar lo que dice o hace otra persona, se exige y no se da alternativa de elección o se dinamita la autoestima ajena. El objetivo del chantaje emocional suele ser ganar el poder en una relación.

DEFENDERSE DEL CHANTAJISTA

No todos los grados de chantaje son iguales, ni responden a los mismos objetivos. Algunos son inocentes y casi inofensivos; sin embargo, otros son tan retorcidos que pueden terminar dinamitando psicológicamente a la otra persona. La manipulación llevada al extremo puede dejar una herida emocional muy dañina para la persona que lo sufre.
El chantajista emocional ejerce el papel de víctima, probablemente lleno de inseguridades y miedos. En lugar de hacerse cargo de sus limitaciones, carga sobre el otro esas las debilidades, provocándole sentimientos negativos. El chantajeado acepta, principalmente, por temor a las consecuencias, al enfado o a que el chantajista cumpla con sus amenazas.
Defenderse de un chantajista depende de uno mismo. Cuando uno cree que está siendo manipulado, lo mejor es adoptar una actitud pasiva. No negarse, pero tampoco aceptar sus peticiones sin más. Dejarlo en "stand by". Esta tregua de tiempo servirá para observar las emociones en uno mismo. Sentimientos como la culpabilidad, el desasosiego o la frustración suelen estar asociados a prácticas manipulativas. Nadie puede dirigir las acciones de otro. Por lo tanto, no permitas que nadie someta tu voluntad al chantaje emocional.

Seis pistas para detectar el chantaje emocional

Todos los chantajistas tienen rasgos en común, “habilidades” que alimentan a su conducta de manipulación o de extorsión. Se nutren del miedo, de la culpa, de la obligación para que la otra persona haga lo que desean. Así, dejan de ver a la otra persona como lo que es y pasan a verla como un mero instrumento al que pueden manipular para conseguir lo que desean sin importarles cómo pueda sentirse esta persona; igual que si nosotros utilizáramos un martillo para clavar una punta, ignoramos los sentimientos del martillo porque pensamos que no los tiene. 
En el uso que hacen o intentan hacer de los demás el miedo suele adquirir un papel protagonista: desde miedo a perder al otro hasta ser rechazado, dejar de tener poder o de cambiar. Pero casi siempre, se trata de eso, del “miedo a perder” (algo o alguien). Esto puede tener un origen antiguo, en la niñez, por ejemplo, una suma de muchos traumas, angustias o problemas pasados. También pueden ser la respuesta automática, la reacción para no enfrentar la baja autoestima, la inseguridad, la falta de confianza en ellos mismos, etc.
Cualquier persona puede ser chantajista, según informan los expertos, dependiendo especialmente del modelo de aprendizaje que haya tenido y de su historial comunicativo. Puede ser más sencillo de lo que se cree que ciertos hechos desencadenen este modo de actuar, como un divorcio, la pérdida del trabajo, una enfermedad, etc. Con esto no se pretende afirmar que todas las personas que se divorcian, se queden sin empleo o se enfermen sean o vayan a convertirse en chantajistas o manipuladores emocionales, pero lo cierto es que aumentan las probabilidades al existir un hecho que puede actuar como desencadenante.
Así, podemos decir que cuando una persona comienza a ceder frente a un chantajista, empieza a perder. El precio que se debe pagar puede llegar a ser muy caro. El problema es que no siempre nos damos cuenta de lo que está ocurriendo. Las personas que practican la extorsión hacen sentir al otro: desequilibrado, avergonzado y sobre todo, culpable. La burla, la manipulación y la falta de acción facilitan que la víctima caiga en la emboscada.
Así es como podemos empezar a dudar de la capacidad de mantener nuestras propias promesas, perdemos la confianza en nosotros mismos, los niveles de autoestima van descendiendo y lo peor es que nos dejamos convencer por el chantaje emocional, perdiendo nuestra integridad, independencia, sueños, deseos, etc.
Si bien un chantaje emocional no está considerado como un abuso psicofísico violento, no por ello deja heridas menos profundas, sino todo lo contrario. Cuando convivimos con una persona con estas características, daña lo más hondo de nuestro ser, algo que es más difícil de recuperar que unos cuantos golpes físicos.

¿Cómo saber si estamos sufriendo chantaje emocional?

Para que el comportamiento del otro pueda ser denominado “chantaje emocional” es preciso que cuente con varios componentes. Analizando los límites es más sencillo saber si estamos en una situación de estas magnitudes:
1 – La exigencia: los chantajistas no siempre expresan con claridad lo que quieren, sino que permiten que el otro “lo adivine”. Pero no es tan sencilla la ecuación, porque le da tanta importancia al tema que la otra persona no tiene más alternativa que terminar cediendo o aceptando esa situación.
2 – La resistencia: cuando pensamos diferente al chantajista, no se siente feliz, se enoja, hace que el otro se crea responsable por su tristeza. Se resiste a pensar como su pareja, su amigo, su padre, etc. No acepta nada que no sea como quiere o como le gustaría que fuera.
3 – La presión: cuando se tiene que “enfrentar” a un carácter fuerte es cuando comienza a actuar de una manera más directa o bien esto ocurre cuando le cuesta conseguir lo que desea. Presiona todo el tiempo hasta que el otro cambia de parecer, discute, reclama, llora, grita, se enoja, da igual. La cuestión es que “convence” (no de la mejor manera) de que su punto de vista es el más acertado. Utiliza la culpa y la lástima para continuar con su juego.
4 – La amenaza: si todavía así no puede conseguir lo que quiere, si ve que sus deseos se chocan con la negativa del otro, comienza a “contar” cuáles pueden llegar a ser las consecuencias por esta decisión equivocada. La amenaza puede ser a través del dolor, de la desdicha o incluso, la muerte. Podrá decir cuánto está sufriendo por esto, que no puede vivir de esta manera, que es mejor separarse, etc.
5 – La obediencia: como la otra persona no desea verlo mal ni separarse de él/ella, cede y acepta la propuesta, la idea, la opinión. Esto no quiere decir que esté de acuerdo o que haya cambiado de parecer, pero simplemente lo hace para no generar másproblemas y para que no sufra. Así, se está empezando a ceder terreno, muy difícil de recuperar.
6 – La reiteración: Si los cincos puntos anteriores vuelven a ocurrir una y otra vez, con un lapso de paz y tranquilidad, es porque estamos en un gran problema. Ya la presión, la lástima, la culpa, echar en cara o el artilugio preferido no será usado para ese tema, sino para otro.
Y así es como ingresamos en un círculo vicioso, del que no se puede escapar. Es vital prestar atención a la primera señal de alerta, el primer “si me dejas me mato” o “no podré vivir sin ti”, porque después puede ser demasiado tarde.



sábado, 27 de diciembre de 2014

NAVIDAD ES SALVACION

“Cuando se cumplió el tiempo, Dios envió a su Hijo, que nació de una mujer, sometido a la ley de Moisés” (Gálatas 4:4. La Biblia)
Hablar de Navidad es hablar de salvación. Si ahora hiciéramos una encuesta entre las personas que no conocen a Dios, preguntándoles qué es la salvación y de qué necesitan ser salvados, las respuestas podrían ser parecidas a estas:
De las deudas que tengo
De trabajar tantas horas y ganar poco dinero
De la inseguridad en el lugar donde vivo
De mi pasado, que me tiene atado
De mis enemigos
Pero la salvación es mucho más. No sólo somos salvados de algo malo, sino que somos salvados para algo bueno. Dios tiene un propósito extraordinario y un plan para bendecir tu vida. La salvación también significa que recibes la libertad y el poder para cumplir el propósito de tu vida.
El anuncio de la salvación para todo aquel que quiera aceptarlo, es la segunda declaración en el mensaje de Buenas Noticias que el ángel les da a los pastores de Belén en la primera Navidad: «Hoy les ha nacido un Salvador, que es Cristo el Señor» (Lc.2:11 NVI).
Este Salvador es para ti. Él vino por tu bien.
Jesús es un Salvador personal. ¿Qué significa eso?
Es probable que no hayas pensado mucho en tu necesidad de un Salvador o de qué necesitas ser salvado.
Cuando la gente piensa en la salvación espiritual, con frecuencia tiene un concepto muy estrecho: piensan que la salvación sólo consiste en salvarse del infierno, o en encerrase todo el día en una iglesia.
Sin embargo, cuando Dios envió a Jesús para que fuera nuestro Salvador, tenía en mente mucho más que eso. El regalo de la verdadera salvación de Dios es la libertad, el propósito y la vida en tres dimensiones. Incluye tu pasado, tu presente y tu futuro.
Jesús te salva de algo.
Jesús te salva para algo.
Jesús te salva por algo.
Jesús vino a salvarte del pecado y de ti mismo.
¿Estás de acuerdo conmigo en que TÚ eres la causa de la mayoría de tus problemas? Incluso cuando otras personas te causan problemas, tu respuesta natural con frecuencia los empeora. Si fueras sincero contigo mismo, reconocerías que tienes hábitos que no puedes romper, pensamientos que no deseas tener, emociones que no te gustan, e inseguridades y temores que no puedes ocultar; sin mencionar los remordimientos y los resentimientos que te tienen atrapado, además de todas aquellas cosas que desearías no haber dicho jamás.
Para que se produzca un cambio, éste debe comenzar en tu corazón.
Todos nacemos con una inclinación natural de seguir nuestro propio camino, en lugar del camino de Dios. Esta tendencia a elegir de forma equivocada, en lugar de tomar las decisiones correctas, se llama pecado.
Pecado es cualquier pensamiento o acción que le niega a Dios el primer lugar en mi vida; un lugar que Dios tiene todo el derecho de ocupar. El pecado es nuestro mayor problema y es un problema universal. Tú y yo pecamos todos los días con nuestras palabras, pensamientos y acciones. La Biblia dice: “Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos y la verdad no está en nosotros. Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a Él mentiroso”.
Lo peor es que el pecado crea un hábito. Cuanto más lo hacemos, tanto más fácil nos resulta. Si alguna vez trataste de abandonar una adicción, mantenerte a dieta, o cambiar tu vida, apoyándote tan sólo en tu fuerza de voluntad, sabes lo frustrante que es eso. Consciente e inconscientemente, nuestras acciones proclaman: ¡No necesito a Dios, quiero regir mi propia vida y ser mi propio Dios!
Siempre que uno hace lo que quiere, en lugar de hacer lo que Dios le dice que haga, actúa como si fuera Dios. Esa lucha con Dios crea enormes conflictos y estrés en la mente, en el cuerpo y en las relaciones. Esta actitud de obstinación orgullosa genera que te desconectes de Dios y te sientas lejos de Él y que tus oraciones rebotan en el techo.
Si te sientes lejos de Dios, ¿adivina quién se ha distanciado?
La Biblia dice: “El problema está en que sus pecados los han separado de Dios”. Nuestra desconexión de Dios nos causa preocupación, temor, ansiedad, confusión, depresión, conflicto, desaliento y vacío interior. Nos lleva a actuar de manera que engendra culpa, vergüenza, resentimiento y pesar. Dios no te creó para que vivieras desconectado de Él, por eso, cuando esto ocurre, sufres tensión y te sientes espiritualmente vacío.
¿Quién puede salvarnos? El gobierno no puede; tampoco las empresas privadas ni los centros académicos pueden salvarnos. Estas entidades sólo pueden ocuparse de los síntomas y resultados visibles del pecado pero cualquier solución duradera debe empezar en el corazón, y sólo Dios puede transformar los corazones. Él sí puede salvarte. Él desea hacerlo. ¿Se lo permitirás?